sábado 22 de febrero del 2020

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Arrecife en Vivo baja el telón hasta el 2020 por todo lo alto

Un hasta luego sabe dulce porque no es para siempre. La última jornada del Arrecife en Vivo Estrella Galicia comienza con muchísima expectación y el onírico pop rock de La Nave batiendo sus alas en la playa del Reducto.

“Su disco debut es el mejor disco 2018 a una distancia sideral del resto”, decía días antes el sello que les edita, El Hombre Bala Records, que definitivamente tiene un master cum laude en buen gusto. Alejandro Aguilar se planta en el escenario con una honestidad que desarma y una guitarra perfectamente engrasada con el bajo de Samuel Peña, el teclado de Samuel Aguilar y la batería de José María Pérez.

¿Son las seis de la tarde unas buenas horas para escuchar pop progresivo junto a las olas? El runrún de las conversaciones se solapa con varios cuerpos que se mecen en el planeta sonoro que ha creado. Los niños juegan con cometas, hacen volteretas. Adultos sobre toallas en la arena, dejándose llevar. Suena Será perfecto así y la maravillosa Quien. Sí, son buenas horas sí.

“Vuelo alto, no está mal. Eterna noche sideral” cantan en Todo, un tema compuesto por Alejandro Aguilar y José María de Paiz. Al otro lado y Esperaré aquí dibujan un trabajo delicioso que grabaron en los arrecifeños estudios Néptar. Corran a BandCamp para averiguar por qué la portada de su disco, una obra de la pintora Elena Betancort, fue reconocida en los Premios Canarios de la Música. La banda se despide agradeciendo a todas las personas que trabajan en Arrecife en Vivo. La gloriosa sección de vientos de Burrunba Elektrotxaranga coge el relevo de esta última ruta musical callejera. Directamente llegados desde “el auténtico Norte”, de la comarca del Bidasoa, arrancan con una increíble versión groove de Loretxoa, de Benito Lertxundi, se pasan a Mayonesa, cambian a Ray Charles (Feel good!), versionan Monkey Man, tocan la ranchera El Rey y se arrancan por Joxe Ripiau (Margarita), una extraordinaria banda de ska fundada por el gran Iñigo Muguruza, recientemente fallecido. La gente baila sin parar.

En Twitter hay un espectador diciendo que hoy es uno de los días más tristes de su vida porque no puede ver a Heredeiros da Crus en Arrecife en Vivo. Los gallegos residentes y los gallegos que han viajado hasta la isla se gozan la prueba de sonido y se hacen fotos con la banda. Arrecife en Vivo es la primera parada de una gira europea que llevará a la mítica banda de rock ‘bravu’ a Londres, Barcelona y Ginebra.

Hoy mismo presentan Derretidos, su nuevo trabajo (que en unas horas se cuela entre la lista de los más vendidos): Lanzarote es el primer sitio donde estrenan en directo Fodo cando quero, un trallazo de este noveno disco. Javieriño es un electroshock. No se puede tener más ni mejor actitud roquera sobre un escenario. Es increíble. Pero es que Tuchiño en la guitarra, Tonhito de Poi, O Jran Fran Velo y Manu Rey -vayan de indios, vikingos o de paisano- son igual de tremendos en sus campos de acción. Las buenas noches la dan con Non che teño medo y la revolución es inmediata. “Non me justa pelear, porque che podo lastimar, non che quero facturar!!”. Locura. El público: gente de entre 9 y 70 años incapaz de parar quieta. Unos se saben las letras, otros flipan con el tesoro recién descubierto: “¿Pero y estos?”.

Su versión de My Sharona enciende la noche. La luna sigue en su sitio, de momento. El Quiosco recupera su apellido “de la Música” con honores. Los Heredeiros disfrutan del escenario, lo exprimen, gozan cada riff... Javieriño se sube, se baja, baila, agita las caderas como si fueran las maracas de Machín y saca su tocado indio para cantar Que jallo é, que viene con lanzamiento de purpurina incluido. Las comparaciones son odiosas, pero Mick Jagger debería coger apuntes. Este es uno de los directos de rock más potentes y divertidos del planeta tierra. Con Corason de Carballo, un tema lento, una marejada de móviles con linterna hacen las veces de mecheros agitándose en la noche.

“Mi infancia en una canción”. “Os mais jrandes”. Las redes echan fuego y el escenario Bestial Print, amenaza con venirse abajo. Los de A Coruña celebran una ceremonia del rocanrol con casulla incluida y manguerazo de bendición de alta graduación para el público. “Somos como peregrinos por el mundo buscando almas que se unan a la causa del rocanrol”. Al final, firma de autógrafos en el Quiosco, claro.

A estas alturas, hace mucho tiempo que Burrunba se ha metido en el bolsillo a la multitud del Arrecife en Vivo, que desemboca en el escenario del Charco. Allí espera ya gente para asistir a uno de los bolos más esperados del festival.

Es histórico: es el regreso de la banda Species a los escenarios para tocar, 20 años después, su mítico Licor de Cuerno, un disco con el que giraron por la Península y asombraron a Radio3 y a todo el que tuvo ocasión de vivirlo en directo. El vocalista, Ayoze, decía que había “muchos nervios” el día previo. Una nebulosa roja y una sirena de ataque nuclear advierte del comienzo del show. El público alza las manos y es el principio del fin. Ayoze (voz), Fafe (guitarra), Ventor (voz y percusión), Efren (bajo), Isidro (batería), Dj Arrocín (platos y programaciones) salen a escena como un perdigón.

El Charco arde, trallazo tras trallazo, con todos los temas de Licor de Cuerno. Su “¡¡Bienvenidos cabrones!!” se escucha en el faro de Orchilla. Guano Güeno explota en Arrecife y el veneno se extiende en forma de saltos y aullidos. Hip-notizado. Psiconauta. Todo controlado. Underground. Antisocial. Bulla... “Aquellos seis pibes de La Laguna hicieron historia dentro y fuera de las islas”, escribe el periodista Diego Hernández hoy. Y lo vuelven a hacer.

El de hoy es un bolo que muchos tardaremos en olvidar. En 1999, Species tocó en Arrecife, coincidiendo con el ascenso de la UD Lanzarote a 2aB. Hoy los que ascendemos somos nosotros, a una división sonora que inauguró Species en 1999 y que muchas bandas españolas emularon tiempo después. Rock, rap, metal, funk, programaciones... Una locura para finales del siglo pasado. La reaparición de hoy es, de momento, la única confirmada por la banda de La Laguna. Una niña bota sobre la espalda de su padre. El diseño de luces, obra de Shelma Zebensui subraya cada nota.

Al grito de “Somos africanos”, “otra, otra”, “oe, oe, oe”, el público se hace fuerte y grita que quiere más. Cinco minutos de ovación y petición de bis, que no puede ser. Suena Burrunba. Dirección: Apollo 440. El photocall de Chacón es una fiesta. La gente le pide fotos a Buli, el Rey del Dedo Señalizador de Conciertos. Llegamos a Marina Lanzarote.

Muchos tienen en mente el Stop the Rock y el Ain't talkin bout dub, dos éxitos de esta banda británica que es una verdadera máquina de fabricar hits. Pero hay mucho más. Salen al escenario con una obertura de guitarras wagnerianas. Si alguien tenía alguna duda, se despeja en el minuto 1: no es que hayan vuelto, es que nunca se fueron.

No nos cansamos de ver gente, cada vez más gente. Colores, estilos, gustos y contextos dispares, reunidos para disfrutar de la fiesta de la música en directo de la misma manera. Esto es Arrecife. Steal Overture, Lost in Space, joyas de su Electro Glide in Blue... “Gracias por el viaje en el tiempo. Los vi en 1999 en Colonia. Gracias, gracias, gracias”, comenta una espectadora en Facebook. A estas alturas hay gente alternando el ritmo de la música con el abrazo al colega. El directo de Apollo 440 tiene algo de sinfónico. El estado de forma de la banda de Liverpool es formidable.

“¿Quién quiere algo de drum and bass?”, gritan los Apollo 440. Alaridos. Suena Raw Power y la banda despliega un poderío, muy bien acompañado por los visuales de Shelma. “Creo que está la conoceréis...”. Cuando suenan los primeros acordes de Stop The Rock, hay un brinco unánime. ¡El público está ionizado! Los magníficos sets de We Are Trash y de Ifara ponen punto y final a la noche y a la séptima edición del festival Arrecife en Vivo, que se despide con récord de público, cinco nominaciones en los Premios Fest y la sensación de haber consolidado ya un espectáculo único de música en directo en la calle.

Este festival es una idea de la productora Hsmith Solutions, que ha contado con el apoyo del área de Turismo del Ayuntamiento de Arrecife –su patrocinador oficial–, el Gobierno de Canarias, Turismo Islas Canarias, el área de Cultura del Cabildo de Lanzarote, Turismo Lanzarote, Oficina de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote, Centros de Arte Cultura y Turismo, Canarias Crea Canarias, Estrella Galicia, Dicambe, Coca Cola, Vueling, Arehucas, Mutua Tinerfeña, Cajasiete, Chacón, Catering Ampate, Pampero, Bestial Print, Hotel Miramar, Jägermaister, Hi Vision, Lumar, Agüita con el Plástico, Cadena Ser Lanzarote, Lancelot Medios, Biosfera Media y Noticias de Lanzarote.com

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