Una vez que hemos terminado de añadir los diferentes productos o servicios a nuestra página Web, o tienda virtual, llega la hora de hacer un seguimiento de la misma. Para este fin Google nos ofrece algunas alternativas que nos ayudarán a recopilar la información necesaria. Básicamente hablamos de:
Analytics, completo programa de estadísticas que nos dirá toda la información relativa a los internautas que nos visitan, detalles como desde dónde vienen nuestros visitantes, qué palabra o cadena han buscado para llegar hasta nosotros, cuánto tiempo han estado en nuestro sitio web o, incluso, qué navegador o resolución de pantalla usan y eso, sin olvidarnos, de la geolocalización de nuestros visitantes.
Muchos de los servidores que contratamos para alojar nuestras webs tienen su propio sistema de estadísticas. Te sorprenderás de la disparidad de datos entre ellos. Es aceptado que el programa de Google Analyitics, al contrario de los programas de las estadísticas de los servidores, diferencia el tráfico humano de las arañas de los buscadores que pueden llegar a un 40% del tráfico web.
En el sector son ampliamente reconocidas y aceptadas las estadísticas de Google como referencia real del tráfico web.
Consultor en posicionamiento en buscadores
Diseño web Lanzarote
Llegados hasta aquí, nuestro siguiente paso, al margen de lo explicado anteriormente, consiste en el alta en las herramientas para Webmasters de Google.
Una vez que ya tenemos nuestra página operativa, y con por lo menos 30 ó 40 artículos, productos o servicios, es cuando hemos de empezar a promocionar nuestra página Web o tienda virtual. Lo primero que tenemos que hacer es asegurarnos de que los buscadores, especialmente Google, nos conozcan. Para ello daremos de alta a nuestra web mediante la página de alta de los diferentes buscadores.
La redacción de los contenidos es la parte más importante para conseguir un buen posicionamiento en buscadores y por ello debemos procurar ser lo más descriptivos posibles a la hora de escribir sobre nuestro servicio o producto en la Red utilizando sinónimos siempre que se pueda. Recuerda que es imposible salir bien posicionado en buscadores por algo que no hayas escrito y no todo el mundo llama a las cosas por el mismo nombre. Ejemplo: coche, turismo, utilitario, vehículo, etc.
Una de las características de los gestores de contenidos o CMS es que trabajan con templates o plantillas. Lo importante de esto es que los contenidos y el diseño se gestionan de forma independiente, pudiendo cambiar la estética de la página web, tienda virtual o blog con un simple click y sin mayor inconveniencia para el usuario final; esto nos permite tener cuatro apariencias diferentes según la estación del año, por ejemplo, e ir cambiando la apariencia sin alterar en lo más mínimo el contenido de la misma.
Básicamente hemos de procurar que toda la información de nuestra página web o tienda virtual esté a no más de tres clicks de la página de inicio. Para ello es imprescindible tener toda la información de productos o servicios ordenados en las diferentes secciones y categorías, sin olvidar las páginas fijas clásicas como “¿Quiénes somos?” en donde ofreceremos información sobre nuestra empresa, “¿Dónde estamos?” explicando cómo llegar, mapas, etc., “Aviso legal” y por supuesto “Contacto”.
A la hora de empezar a trabajar en nuestra web hemos de tener muy claro cuál es el objetivo final de la misma. No se desarrolla de la misma forma una tienda virtual, cuyo objetivo es vender determinados productos a través de diferentes promociones, que una página informativa de una Ong o incluso un periódico online. Cada cual conlleva el desarrollo de una serie de complementos específicos.
Actualmente existen multitud de gestores de contenidos gratuitos, cada uno con sus propias particularidades. Por ejemplo, si queremos ir en la línea de los blogs, podríamos trabajar con Wordpress, ya sea en nuestro propio servidor o bien utilizando los servicios de sus plataformas de blogging.
Una vez que hemos decidido nuestro nombre de dominio y contamos con el alojamiento web hemos de decidir cómo haremos nuestra página web o tienda virtual. Para ello, básicamente, tenemos 3 opciones:








