El sindicato policial JUPOL advierte de que el Comisario de Arrecife podría estar ante una falta muy grave

El portavoz del sindicato policial JUPOL, Alejandro Rodríguez, ha realizado unas declaraciones en cadena Ser Lanzarote en torno a la polémica que envuelve al comisario de la Policía Nacional de Arrecife, José Luis Gutiérrez, tras haber dado positivo en un control de alcoholemia realizado la madrugada del pasado sábado en Arrecife. Arrojó como resultado 0,59 y 0,62 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en dos pruebas consecutivas realizadas por la Policía Local.La Jefatura Superior de Policía de Canarias confirmó que el caso había sido puesto en conocimiento de la Dirección General de la Policía para que se depuren las posibles responsabilidades, sin descartar otro tipo de medidas. Según JUPOL,José Luis Gutiérrez podría enfrentarse a medidas disciplinarias e incluso a una posible expulsión del cuerpo.

El portavoz del sindicato policial JUPOL, Alejandro Rodríguez, señaló en SER Lanzarote que se pueden dar “dos escenarios muy diferentes. Si estaba de servicio y conducía ebrio siendo el máximo responsable del operativo, estaríamos ante una falta muy grave, que puede acarrear la expulsión de la Policía y, si no lo estaba, y usaba el vehículo oficial para fines personales en estado de embriaguez, estaríamos ante varias faltas graves y un perjuicio a la imagen del cuerpo”.

El portavoz sindical pedía también esclarecer quiénes acompañaban al comisario en el coche y por qué fue necesaria la intervención de un tercero para retirar el vehículo oficial. “Hay que determinar si eran policías o civiles, porque en ambos casos se abrirían vías disciplinarias o incluso penales” y defendía la actuación e la Policía Local, «si el policía local no hubiese detenido ese vehículo al observar signos evidentes de embriaguez, estaría prevaricando. Actuó perfectamente”.

JUPOL no pide una sanción ejemplarizante, sino “el mismo trato y la misma celeridad que se aplicaría a cualquier otro agente”. Añaden que el comisario «se ha visto como intocable, pero, por suerte, se ha encontrado con que no».

El expediente disciplinario podría tardar alrededor de seis meses en resolverse.