El pasado lunes Madrid acogía una manifestación a nivel nacional de Técnicos Superiores Sanitarios a la que acudieron en torno a 15.500 personas. En los últimos días el Hospital Doctor José Molina Orosa ha visto como la misma protesta llegaba a sus puertas.
Según Carmen Suárez, técnica superior en radiodiagnóstico del Molina Orosa y portavoz de los técnicos superiores sanitarios del hospital, “en la huelga del 30, 31 de octubre, 3 y 4 de noviembre, estamos pidiendo varias cosas, que se mejore nuestra formación a grado universitario para equipararnos con el resto de Europa, ya que es el único país de Europa que todavía no considera que los técnicos superiores son grados universitarios y no podemos trabajar en Europa con nuestro título. Por otra parte, que nos paguen lo que nos deben desde hace dieciocho años pues estamos cobrando actualmente el grupo C-1 y estamos reconocidos como grupo B desde el 2008. Hemos reclamado al Ministerio de Hacienda el dinero. En junio teníamos programada una huelga para reclamar eso porque va a salir un nuevo estatuto marco en el que se nos vuelve a considerar con similar formación igual y no estamos de acuerdo. Nos dijeron que sí y finalmente no cumplieron. También queremos que se reconozca nuestra profesión como profesión sanitaria. Somos personal sanitario, pero, realmente nadie nos conoce. Cuando se habla de trabajadores del hospital, se habla siempre de enfermeros y de médicos, cuando técnicos superiores somos muchos. Sin nosotros no hay ni diagnóstico ni tratamiento ya que nosotros somos los que hacemos la radiografía, los TACs, los escáneres, la resonancia, los análisis, la biopsia, los tratamientos de radioterapia y un largo etcétera. Sin nosotros, el hospital no puede seguir adelante”.
Además, “denunciamos también intrusismo laboral, sobre todo en enfermería. Nosotros, al no tener grado universitario no podemos dar clases en las escuelas de radiodiagnóstico, por ejemplo. Lo que pasa es que están dando clases personas que no están capacitadas para enseñar, personas que no saben cómo funciona un TAC, una resonancia, no saben hacer una radiografía, no saben cómo es un servicio de radiología y claro, la formación es completamente deficiente y, además, nos están quitando puestos de trabajo a nosotros, los técnicos de radiología”, concluye Carmen Suárez.
