Desayunos inolvidables en Palacio Ico

Un “acto de hospitalidad”. Así define Sonsoles Lòpez -propietaria y directora de Palacio Ico- su singular y evolutivo desayuno, dirigido por el chef del restaurante, Víctor Valverde.“No entendemos el desayuno como un servicio complementario ni como un simple comienzo del día; lo concebimos como una extensión natural de nuestra forma de entender la hospitalidad: pausada, personalizada, artesanal y profundamente vinculada a Lanzarote”, manifiesta López.

Efectivamente, cada mañana, el desayuno se sirve íntegramente en mesa mediante servicio de gueridón, permitiendo que cada elaboración sea presentada y explicada al huésped. No existe autoservicio ni buffet. El protagonista es el tiempo dedicado a cada persona, la atención al detalle y el valor de los productos que llegan a la mesa.

La propuesta se construye sobre una rueda de desayunos diseñada para que el cliente descubra nuevas elaboraciones cada día. Manteniendo una misma filosofía, los sabores, frutas, panes, mermeladas, bizcochos y acompañamientos cambian constantemente, aportando variedad y sorpresa incluso en estancias prolongadas.

Todos los productos son elaborados artesanalmente o seleccionados entre pequeños productores de Lanzarote. Los zumos naturales se preparan diariamente con combinaciones de fruta fresca de temporada. La fruta procede de proveedores locales cuidadosamente seleccionados y se presenta en una ensalada compuesta por distintas variedades que cambian según la época del año.

Los panes artesanales de masa madre llegan desde pequeños obradores de la isla y se acompañan de mantequillas aromatizadas y mermeladas caseras elaboradas en la propia cocina del hotel. Sobre la mesa aparecen también tomates de Tinajo triturados al momento, aceite de albahaca elaborado en casa, cremas de queso, hummus, aguacates y otras preparaciones que invitan al huésped a construir su propio desayuno.

La parte salada rinde homenaje tanto a la tradición local como a la excelencia del producto. Salmón ahumado artesanal (de Uga y de Ahumadería Pescasol), pata asada de Lanzarote, quesos seleccionados de distintas queserías de la isla (fresco, al pimentón, ahumado, de queserías como Finca de Uga o El faro) y, varios días por semana, jamón ibérico de bellota cortado a cuchillo en sala por un maestro cortador que comparte con los huéspedes la historia, las características y las singularidades de cada pieza.

La propuesta dulce se completa con bizcochos caseros horneados diariamente (zanahoria, chocolate, níspero, yogurt, manzana…, todo fresco), yogur griego acompañado de granola elaborada por el propio equipo, croissants recién horneados y diferentes especialidades que aparecen de forma espontánea según la inspiración de la cocina y la temporada: quiches de verduras locales, arroz con leche o elaboraciones ligadas a los productos disponibles en cada momento.

El plato caliente se prepara al instante según las preferencias de cada huésped. Desde huevos elaborados al gusto hasta la especialidad de la casa, el ‘Royal Ico’: una base de brioche con huevo poché, salmón ahumado artesanal y evanescente crema de queso elaborada por el equipo de cocina.

La experiencia se completa con una cuidada selección de cafés (Lavazza), leches vegetales, infusiones y tés de diferentes procedencias, así como la posibilidad de finalizar el desayuno con una copa de cava para quienes desean prolongar el momento.

La personalización constituye uno de los pilares fundamentales del servicio. El equipo adapta las elaboraciones a intolerancias, alergias, dietas especiales o preferencias concretas, preparando diariamente alternativas sin gluten y atendiendo cualquier petición específica que permita al huésped disfrutar del desayuno con total tranquilidad.

En Palacio ICO, concluye Sonsoles, “creemos que el desayuno no es un coste operativo, sino una inversión en hospitalidad. Una oportunidad para transmitir la identidad de Lanzarote, apoyar a los productores locales, mostrar el trabajo artesanal de nuestro equipo y ofrecer al viajero un comienzo del día que permanezca en su memoria mucho después de abandonar la isla”.