El escritor francés Philippe Jaenada ha ganado este martes el Premio Goncourt 2026 por su novela L’Inconnue du quai de Javel, publicada por la editorial Flammarion, imponiéndose en la votación final a los otros tres candidatos seleccionados por la Academia Goncourt. El autor, de 62 años, sucede así a Laurent Mauvignier, que recibió el galardón en 2025 por La Maison vide, y alcanza uno de los reconocimientos más importantes de su trayectoria literaria después de haber figurado en anteriores selecciones del premio.
La noticia le llegó a través de un mensaje de Philippe Claudel, presidente de la Academia Goncourt, y el propio escritor compartió su reacción en las redes sociales con una mezcla de incredulidad, emoción y una alegría que, según reconoció, difícilmente podía contener. La proclamación tuvo lugar en el restaurante Drouant de París, escenario tradicional de una ceremonia que desde hace más de un siglo convierte el anuncio del Goncourt en uno de los acontecimientos centrales del calendario editorial francés.
La novela premiada devuelve a la actualidad un crimen que permanecía sin resolver desde septiembre de 1949. Louise Cansot, una joven bretona de 29 años que había llegado a París siendo adolescente y se había convertido en una de las modelos más solicitadas de los pintores de Montparnasse, apareció asesinada en las inmediaciones del muelle de Javel, a orillas del Sena. La policía investigó el caso durante cuatro meses, interrogó a varios sospechosos y terminó archivando las diligencias sin identificar al responsable.
Jaenada ha dedicado buena parte de su trabajo a reconstruir aquella historia a partir de documentos policiales, archivos y testimonios, recorriendo además los lugares en los que vivió la víctima para devolverle una identidad que había quedado reducida a las circunstancias de su muerte. En su investigación literaria se ha servido incluso del método de Jules Maigret, el célebre comisario creado por Georges Simenon, cuya mirada sobre los personajes y los ambientes ha acompañado al escritor durante la elaboración del libro.
Con más de 500 páginas, L’Inconnue du quai de Javel responde a una fórmula que Jaenada ha ido perfeccionando durante los últimos quince años, cuando abandonó progresivamente la autoficción humorística de sus primeras novelas para adentrarse en episodios criminales reales, muchos de ellos olvidados por la historia oficial. Antes había reconstruido, entre otros, los casos de Pauline Dubuisson, Henri Girard, conocido posteriormente como Georges Arnaud, y el asesinato del pequeño Luc Taron. Una literatura de investigación en la que el documento convive con la digresión, el humor y una particular atención a quienes quedaron atrapados en los márgenes de la memoria colectiva.
Nacido en Saint-Germain-en-Laye en 1964, Jaenada publicó su primera novela, Le Chameau sauvage, en 1997 y obtuvo con ella el Premio de Flore. Desde entonces ha construido una obra reconocible por su estilo narrativo, sus largas investigaciones y su resistencia a aceptar como definitiva una historia cuando todavía quedan preguntas sin respuesta. El Goncourt supone ahora la consagración de esa trayectoria y lleva a primer plano una novela que convierte un expediente policial olvidado en una reflexión sobre la memoria, la justicia y la necesidad de devolver un nombre y una vida a quienes desaparecieron sin que nadie terminara de explicar por qué.
El escritor se ha impuesto a Yannick Haenel, finalista con La solitude des professeurs est infinie; Clémentine Mélois, con Choses que je croyais perdues, y Sylvain Prudhomme, con De l’autre côté du lac, que recibió los otros tres votos del jurado. Los cuatro títulos pertenecían a sellos editoriales integrados en el grupo Madrigall, una circunstancia que ha marcado esta edición del premio y que vuelve a situar a la industria editorial francesa en el centro de la conversación literaria.