Jean-Paul Enthoven y Christophe Ono-dit-Biot se reparten el Renaudot de ensayo en su centenario

El Premio Renaudot ha celebrado este martes su centenario con un doble reconocimiento en la categoría de ensayo. Jean-Paul Enthoven, por ‘Dictionnaire amoureux du bonheur’, y Christophe Ono-dit-Biot, por ‘L’Odyssée de l’Odyssée’, han compartido el galardón en una decisión ex aequo que reúne dos aproximaciones muy diferentes a algunas de las grandes preguntas de la existencia, desde la búsqueda de la felicidad hasta el sentido de los relatos que han acompañado a la humanidad durante casi tres milenios.

Jean-Paul Enthoven ha construido en su nuevo libro una defensa de la felicidad a través de la literatura, la filosofía, los recuerdos y las experiencias personales. Publicado por Plon el pasado mes de agosto, ‘Dictionnaire amoureux du bonheur’ reúne 360 entradas que componen una particular cartografía de los placeres y las razones para celebrar la vida, con referencias a Montaigne, Séneca, Camus, Stendhal, Schopenhauer, Lucrecio y Hemingway, entre otros autores.

Lejos de las fórmulas de autoayuda y de las promesas de una satisfacción permanente, Enthoven propone una reivindicación intelectual de la alegría frente a una tradición cultural que ha concedido al sufrimiento, la melancolía y el pesimismo una consideración privilegiada. Su planteamiento parte de una convicción personal, la necesidad de amar la vida incluso cuando sus circunstancias no permiten disfrutarla plenamente. «Il faut aimer le bonheur malgré lui, et résolument», escribe el autor, que encuentra en el deseo, la belleza, la amistad, el amor, los paisajes y los pequeños acontecimientos cotidianos motivos suficientes para construir una filosofía de la existencia.

El libro tiene también algo de autobiografía intelectual, porque el escritor utiliza sus propias afinidades culturales y experiencias para recorrer las distintas formas de felicidad. El cuerpo, la memoria, el Mediterráneo, el verano, la conversación y la literatura aparecen como elementos de una misma experiencia, en la que pensar y disfrutar no constituyen actividades enfrentadas.

El premio adquiere una dimensión especialmente sugerente por la relación de Enthoven con Marcel Proust. En 2013, Jean-Paul y su hijo Raphaël compartieron el Premio Femina de ensayo por ‘Dictionnaire amoureux de Marcel Proust’, una obra escrita conjuntamente en torno a la vida, los personajes y el universo literario del autor francés. Trece años después, el padre recibe un nuevo reconocimiento por un libro dedicado precisamente a aquello ante lo que Proust mantenía una actitud mucho más desconfiada.

Raphaël Enthoven ha celebrado públicamente el premio con una felicitación que no ha dejado pasar la paradoja. En su mensaje recuerda que su padre obtuvo entonces el Femina por un diccionario sobre Proust y recibe ahora el Renaudot por otro dedicado a la felicidad, pese a que el novelista francés prefería el sufrimiento como instrumento de conocimiento. «Allez comprendre…», concluye el hijo antes de felicitarlo con un cariñoso «Bravo, Papa! Magnifique!».

La observación remite a una de las ideas más conocidas de Proust, según la cual la felicidad puede resultar beneficiosa para el cuerpo, pero es el sufrimiento el que desarrolla las fuerzas del espíritu. En el universo de ‘En busca del tiempo perdido’, la pérdida, los celos, el deseo y la memoria dolorosa obligan al individuo a interpretar su propia existencia. Enthoven parece responder desde el otro lado de esa tradición, reivindicando que la alegría también puede ser una forma de inteligencia y que la felicidad no tiene por qué estar reñida con la profundidad del pensamiento.

El segundo protagonista del Renaudot de ensayo es Christophe Ono-dit-Biot, escritor y periodista francés nacido en 1975, que ha obtenido el reconocimiento por ‘L’Odyssée de l’Odyssée’, publicado por Grasset en abril de este año. Su propuesta consiste en regresar a los doce mil versos de la epopeya atribuida a Homero para acompañar al lector por las aventuras de Ulises y explicar por qué una historia fijada por escrito hace casi treinta siglos continúa conservando su capacidad de fascinación.

Ono-dit-Biot no plantea una nueva traducción ni una adaptación de la obra clásica, sino una lectura guiada que sigue el orden de los cantos y se acerca a sus personajes, episodios y significados. El subtítulo del libro, ‘Tout ce que vous avez toujours voulu savoir sur les aventures d’Ulysse sans avoir jamais lu Homère’, anuncia precisamente esa voluntad de acercar la epopeya a quienes conocen sus episodios más célebres, pero nunca se han enfrentado a la lectura completa del poema.

Las sirenas, el cíclope Polifemo, Circe, los dioses, las tentaciones y los innumerables obstáculos que separan a Ulises de Ítaca componen un itinerario que el autor revisita sin limitarse a reproducir las imágenes tradicionales de la mitología. Su lectura pretende recuperar la complejidad, la sensualidad y también la violencia de un relato que ha sido interpretado durante generaciones como una aventura de regreso al hogar, pero que contiene muchas más preguntas sobre la identidad, el deseo, la fidelidad, el poder y la condición humana.

El autor conoce bien el mundo clásico. Estudió Letras, obtuvo la agregación de Letras clásicas y ha mantenido una relación prolongada con la cultura griega desde sus años de formación. Su trayectoria profesional ha discurrido también por el periodismo y la literatura, con una obra que incluye novelas como ‘Birmane’, reconocida con el Premio Interallié, y ‘Plonger’, que obtuvo en 2013 el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa.

En su recorrido por la epopeya homérica, Ono-dit-Biot defiende que los grandes relatos no sobreviven únicamente por su antigüedad o su condición de clásicos, sino porque continúan ofreciendo instrumentos para comprender la experiencia humana. La historia de Ulises permite explorar los peligros del viaje, la seducción de lo desconocido, la dificultad del regreso y la necesidad de reconocer el propio lugar en el mundo. El autor propone así una lectura contemporánea de una obra que sigue hablando a lectores muy alejados de la época en la que fue concebida.

El doble reconocimiento del Renaudot de ensayo en su centésima edición reúne, de este modo, dos maneras de acercarse a la literatura y al conocimiento. Jean-Paul Enthoven busca en la filosofía, la memoria y la experiencia personal las razones para celebrar la existencia, mientras Christophe Ono-dit-Biot regresa a uno de los grandes relatos fundacionales de nuestra cultura para explicar por qué seguimos necesitando historias que nos ayuden a comprender el mundo. Dos viajes literarios distintos que coinciden en una misma convicción, la de que los libros siguen siendo una de las mejores formas de explorar aquello que significa estar vivos.

El jurado del Renaudot también distinguió en la categoría de novela a François-Henri Désérable por Le Palais, publicado por Gallimard. El escritor francés se impuso en la votación celebrada este martes 3 de noviembre, en una de las decisiones centrales de la edición del centenario del galardón.

Por su parte, el Prix Renaudot de bolsillo recayó en Jean-Christophe Buisson, director adjunto de Le Figaro Magazine, por Complètement à l’Est !, publicado por Perrin. El reconocimiento completa el palmarés de una edición especial en la que el premio de ensayo se ha resuelto con un resultado excepcional: dos autores distinguidos conjuntamente.