La ruta migratoria atlántica ha vuelto a registrar un intenso movimiento durante el fin de semana, con la llegada de 668 personas a las costas canarias en apenas 24 horas, repartidas entre cuatro embarcaciones que alcanzaron Lanzarote, Gran Canaria y El Hierro. El balance, todavía provisional en el caso de uno de los cayucos, incluye a decenas de mujeres y menores, varios traslados hospitalarios y la evacuación urgente de un hombre en estado crítico, después de unas travesías que, en algunos casos, se prolongaron durante una semana en el océano.
La mayor concentración de llegadas se produjo este domingo en El Hierro, donde 356 personas desembarcaron en el puerto de La Restinga a bordo de dos cayucos procedentes de la costa occidental africana. El primero alcanzó el muelle por sus propios medios a las 16:50 horas, después de seis días de navegación desde Niodior, en Senegal, mientras que el segundo llegó a las 18:40 horas acompañado por la Salvamar Navia, de Salvamento Marítimo, tras haber partido siete días antes de Brufut, en Gambia.
En la primera embarcación viajaban 220 personas, entre ellas siete mujeres y ocho menores, procedentes de Senegal, Guinea Conakri y Malí. La segunda transportaba a otros 136 ocupantes, incluidos 12 mujeres y 18 menores, originarios de Senegal, Gambia y Guinea Conakri. Los servicios sanitarios y los equipos de emergencia desplegados en La Restinga tuvieron que trasladar a dos de los recién llegados al Hospital Insular Virgen de los Reyes, aunque no han trascendido detalles sobre su evolución.
La situación más grave de la jornada se registró, sin embargo, en Gran Canaria, donde un cayuco con aproximadamente 216 personas fue localizado durante la mañana del domingo a unas dos millas náuticas, algo más de tres kilómetros y medio, al sur de Arguineguín. Una embarcación de Salvamento Marítimo acudió a su encuentro y lo escoltó hasta el muelle del municipio de Mogán, donde los equipos sanitarios atendieron a sus ocupantes y solicitaron la intervención de un helicóptero medicalizado para evacuar al Hospital Insular de Gran Canaria a una persona cuyo estado fue calificado de crítico.
La primera intervención de este episodio de llegadas se había producido la noche anterior en aguas próximas a Lanzarote. Pasadas las 21:30 horas del sábado, la Guardamar Urania acudió al rescate de una embarcación localizada en aguas internacionales, a unas 50 millas náuticas al nordeste de la isla, y trasladó a sus 96 ocupantes hasta el muelle de Arrecife, donde desembarcaron alrededor de la una de la madrugada del domingo.
Entre las personas atendidas en la capital lanzaroteña había nueve mujeres, una de ellas menor de edad, además de otros ocho ocupantes que manifestaron ser menores y viajaban sin acompañamiento. Tres migrantes necesitaron ser trasladados a un centro hospitalario por distintas patologías detectadas durante la primera valoración sanitaria. Los testimonios recogidos tras el desembarco apuntan a una procedencia especialmente diversa, con personas originarias de Burkina Faso, Comoras, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea Conakri, Liberia, Malí, Marruecos, República Democrática del Congo y Senegal.
Las cuatro embarcaciones llegadas entre la noche del sábado y la tarde del domingo vuelven a situar a las islas orientales y occidentales en los extremos de una misma ruta migratoria, aunque con características diferentes según los puntos de salida y las embarcaciones utilizadas. Mientras los cayucos que alcanzan El Hierro suelen realizar travesías de varios días desde Senegal o Gambia, Lanzarote continúa recibiendo embarcaciones procedentes de distintos puntos de la fachada atlántica africana, lo que obliga a mantener dispositivos de vigilancia y rescate en una extensa zona marítima.
El nuevo episodio se suma a las llegadas registradas durante los primeros días de octubre, entre ellas el rescate de 203 personas en dos embarcaciones neumáticas con destino a Lanzarote el pasado jueves, una de las cuales transportaba a 125 ocupantes. Aquella jornada, en la que los servicios de emergencia asistieron a un total de 282 migrantes, ya había puesto de manifiesto la elevada ocupación de algunas embarcaciones y las dificultades que pueden encontrarse los equipos de salvamento cuando deben intervenir en varios incidentes en un mismo día.
La distribución de las llegadas durante este fin de semana también refleja las exigencias que afrontan los recursos sanitarios y humanitarios de las islas receptoras. El desembarco de varios centenares de personas en pocas horas requiere organizar las primeras valoraciones médicas, identificar posibles situaciones de vulnerabilidad, atender a los menores y coordinar los traslados hospitalarios cuando el estado de salud de alguno de los ocupantes lo exige.
El balance de 668 personas corresponde exclusivamente a las cuatro embarcaciones contabilizadas durante estas 24 horas y no constituye, por sí solo, el total de llegadas de la semana. Sin embargo, unido a los rescates registrados durante los días anteriores, confirma la continuidad de las entradas por vía marítima en octubre, mientras los dispositivos de emergencia de Lanzarote, Gran Canaria y El Hierro siguen atendiendo a quienes consiguen completar una travesía que, incluso cuando termina en puerto, puede dejar consecuencias médicas graves.