El precioso idilio entre Dee Dee Bridgewater y los Jameos del Agua

El precioso idilio entre Dee Dee Bridgewater y los Jameos del Agua

La cantante Dee Dee Bridgewater llegaba en la calurosa noche del sábado al Auditorio de los Jameos del Agua, en su gira “We Exist!” por Canarias de la mano del Festival Internacional Canarias Jazz & Más Músicas Creativas.La diva de Memphis se presentaba en un cuarteto talentoso, acompañada de la pianista Carmen Staaf, con Rosa Brunello en el bajo y el contrabajo y, por último, Shirazette Tinnin en la batería.

Su gira “We Exist!” se nutre de una narrativa musical que recorre protesta, identidad, esperanza y reivindicación, en definitiva, un activismo musical que abraza durante una actuación repleta de entrega y pasión, momentos y melodías que van desde el jazz al soul, pasando por pinceladas de rap y un cierre majestuoso con aroma a los mejores The Blues Brothers.

Dee Dee aparecía sonriente, armada con su eterna y enorme sonrisa, una chaqueta de diva plateada, de esas que solo las verdaderas divas se atreven a ponerse, una falda vaquera interminable que susurraba al oído de sus tobillos y unos zapatos de tacón bajo, también plateados. La chaqueta duraba una canción. Los zapatos algo más, pero no tardaba en descalzarse para disfrutar del roce de la madera del escenario de los Jameos en la planta de sus pies. Enseguida sacaba a pasear un abanico negro del que se haría muy buena amiga durante el concierto.

Con el empuje de Dee Dee Bridgewater la temperatura del auditorio no tardaba en subir con fuerza hasta superar los treinta grados. Nada importaba, ni tan siquiera el microclima de canícula que se vivía en el auditorio. El recinto, completamente lleno, ni se daba cuenta del sofoco, solo del talento de Dee Dee que reconocía su admiración por el lugar en el que se encontraba: “En más de cincuenta años que llevo por escenarios de todo el mundo nunca he visto un lugar como este. Estoy completamente alucinada. Es increíble”, dulces palabras para la obra de César Manrique.

Bridgewater compartía con el público presente la frase “You can never lose a thing if it belongs to you” (“no puedes perder algo que te pertenece”), heredada de una canción de Abbey Lincoln, “Throw It Away”, donde se respira esperanza y empoderamiento. Otra arenga de Dee Dee a su público que terminaba con el nombre de su gira, «We Exist», una afirmación poderosa de presencia, resistencia y visibilidad, pero también de denuncia del racismo, la desigualdad y la opresión. Una idea especialmente centrada en el papel de mujeres negras en el jazz.

Dee Dee reclama con éxito espacio para esas mujeres negras, históricamente invisibilizadas en el jazz y en la sociedad. Celebra con orgullo su música, su lucha y hace que sus voces sigan vivas en una lucha encarnada contra el olvido, la discriminación o el silencio.

El amor o su inexistencia también forma parte del show. Bridgewater ironiza sobre su existencia. Aporta a su espectáculo fortaleza, resistencia y autenticidad en contraste con la ilusión o la frustración que, a menudo, rodea al amor romántico. Para Bridgewater, un amor sin raíces sólidas se queda en la nada más absoluta. Dee Dee Bridgewater, que se ha casado tres veces, habla con humor e introspección del matrimonio y del amor.

El repertorio acoge un abanico resplandeciente de talento, “People Make the World Go Round” (The Stylistics), “The Danger Zone”, “Tryin’ Times” (Roberta Flack), “Mississippi Goddam” y “I Wish I Would Know How It Is to Be Free”, ambas de Nina Simone, “And It’s Supposed to Be Love” de Abbey Lincoln, entre otros, cerrando con el vistoso “Compared to What”, también de Roberta Flack.

La trigésimo cuarta edición del Festival Internacional Canarias Jazz & Más Músicas Creativas cerrará en la isla de Lanzarote el próximo jueves, 24 de julio, a las 19:30 horas en la Plaza de El Almacén de Arrecife con la música de Matteo Mancuso y Kennedy Administration.