Juventudes Socialistas de Lanzarote y La Graciosacondena la respuesta del Ayuntamiento de Arrecife, presidido por Yonathan de León, ante la movilización por el derecho a la vivienda en el parque Ramírez Cerdá. La organización rechaza las advertencias de posibles multas y desalojo denunciadas públicamente por sus representantes y reclama al alcalde que abra una vía de diálogo.
José Carlos Roger considera que estas advertencias representan «una respuesta represiva ante una reivindicación que compartimos miles de personas en Lanzarote y que ha llevado a la ciudadanía a movilizarse por todo el país: poder acceder a una vivienda digna. Quienes se manifiestan están poniendo voz a una emergencia social que las instituciones tienen la obligación de afrontar». Según han denunciado integrantes de la asamblea, las sanciones podrían alcanzar los 4.500 euros por persona.
Asimismo, integrantes de la asamblea relatan que el propio alcalde se personó junto al lugar de la protesta y subió al quiosco de la música para tomar fotografías. Según estos testimonios, la Policía Local también les habría comunicado que el servicio municipal de limpieza acudiría para retirar los elementos instalados, una advertencia que, a juicio de Juventudes Socialistas de Lanzarote y La Graciosa, se interpreta como un anuncio de desalojo.
«El alcalde tiene que explicar estas actuaciones. Quienes están allí merecen que su Ayuntamiento les escuche y atienda sus demandas. Amenazar con sanciones de miles de euros a personas que están reclamando una vivienda digna es una muestra intolerable de insensibilidad política», señala Roger.
Los jóvenes socialistas rechazan, además, cualquier intento de desacreditar a las personas que participan en la protesta mediante etiquetas y prejuicios. «Por mucho que el Partido Popular pretenda caricaturizar esta movilización, allí hay familias, jóvenes y trabajadores que se están expresando de forma pacífica. Son personas que están poniendo voz a una realidad insoportable: Lanzarote no aguanta ni un minuto más esta situación crítica en materia de vivienda», afirma.
Desde Juventudes Socialistas recuerdan que las dificultades para acceder a una vivienda condicionan la vida de la juventud, retrasan su emancipación y obligan a muchas personas a renunciar a desarrollar su proyecto de vida en la isla o salir a estudiar fuera.
«Hay personas que trabajan y aun así no pueden pagar un alquiler. Hay familias que viven con la angustia de no saber si podrán seguir en su casa. Pretender desprestigiar a quienes denuncian esta situación demuestra una profunda desconexión con lo que está viviendo la ciudadanía», sostiene Roger.
Aunque el Consistorio invoca las ordenanzas municipales para impedir la permanencia de la protesta en su formato actual, Juventudes Socialistas reclama voluntad política para facilitar la reivindicación pacífica y evitar una escalada sancionadora.
«Exigimos a Yonathan de León que abandone las amenazas de multas y desalojo y se siente a escuchar. Retirar unas tiendas de campaña no hará desaparecer la emergencia habitacional. Su responsabilidad es ofrecer respuestas a quienes están reclamando algo tan básico como un lugar donde vivir», concluye Roger.