España cerró el primer semestre de 2026 con un ligero aumento de la criminalidad, aunque la evolución no es homogénea. Entre enero y junio se registraron 1.217.476 infracciones penales, un 0,5% más que en el mismo periodo del año anterior, según el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior.
El incremento nacional se explica por la evolución de algunos delitos especialmente significativos. Los delitos contra la libertad sexual aumentaron un 4%, mientras que las agresiones sexuales con penetración lo hicieron un 3,5%. También crecieron un 10% los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria y un 8,3% los relacionados con el tráfico de drogas.
El balance deja, sin embargo, una evolución diferente en los delitos contra el patrimonio. Este bloque, que representa el 40,3% de la criminalidad convencional, se redujo un 3,6% durante los seis primeros meses del año. Los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones descendieron un 5,9% y los hurtos un 3,8%, mientras que los robos con violencia o intimidación bajaron un 0,8%. La sustracción de vehículos fue una de las excepciones, con un aumento del 3,6%.
También destaca el comportamiento de los secuestros, aunque se trata de una cifra reducida en términos absolutos: pasaron de 51 casos en el primer semestre de 2025 a 60 en el mismo periodo de este año, un 17,5% más.
La cibercriminalidad representa ya el 20,2% del conjunto de las infracciones penales registradas en España. Entre enero y junio se contabilizaron 245.936 delitos de este tipo, un 0,6% más que un año antes. Dentro de ellos, las estafas informáticas sumaron 214.621 casos, el 87,3% de toda la cibercriminalidad y el 17,6% de todas las infracciones penales registradas en el país, con un incremento del 1,6%.
Pese al incremento global, la tasa de criminalidad convencional se situó en 40,5 infracciones por cada mil habitantes, mientras que la correspondiente a la cibercriminalidad alcanzó las 10 infracciones por cada mil habitantes. Interior sitúa la primera en la parte baja de la serie histórica.
En Canarias, el balance presenta una evolución ligeramente más contenida que la media nacional. Las islas registraron 55.205 infracciones penales durante el primer semestre, un 0,3% más que en el mismo periodo de 2025.
La criminalidad convencional aumentó un 0,5%, hasta las 46.672 infracciones, mientras que la cibercriminalidad descendió un 0,6%, con 8.533 delitos registrados.
El comportamiento de algunos delitos sí presenta diferencias respecto al conjunto del país. En Canarias aumentaron un 17,9% las sustracciones de vehículos y un 12% los robos con violencia o intimidación. Los delitos contra la libertad sexual crecieron un 5,5%, hasta alcanzar los 560 casos, y las agresiones sexuales con penetración aumentaron un 8,1%, con 107 denuncias.
En sentido contrario, los homicidios dolosos y asesinatos consumados descendieron un 35%, al pasar de 20 a 13 casos, mientras que los homicidios y asesinatos en grado de tentativa aumentaron un 10,7%, de 28 a 31. El tráfico de drogas bajó un 3,1% y los hurtos un 2,4%.
El dato insular introduce un elemento especialmente relevante para Lanzarote. La isla registró durante el primer semestre un descenso del 2,6% en la criminalidad convencional respecto al mismo periodo de 2025.
La evolución también fue negativa en la ciberdelincuencia, que cayó un 14,1% en la isla, según los datos del balance de Interior recogidos por EFE y publicados por Canarias Ahora.
Lanzarote se sitúa así entre las islas que reducen su criminalidad en la primera mitad del año, frente a los incrementos registrados en Tenerife y Gran Canaria. En Tenerife la criminalidad convencional aumentó un 0,8% y en Gran Canaria un 1,5%, mientras que en Fuerteventura descendió un 2,2%.
El balance ofrece, por tanto, una fotografía menos uniforme de la delincuencia de lo que podría sugerir el incremento del 0,5% registrado en el conjunto de España. Mientras determinados delitos violentos, sexuales y relacionados con el tráfico de drogas aumentan a escala nacional, los delitos patrimoniales retroceden y algunas islas, entre ellas Lanzarote, cierran el semestre con menos infracciones que un año antes.