La residencia de mayores San Roque de Tinajo, gestionada por la Fundación Gerón, ha celebrado la primera edición de su Encuentro Intergeneracional San Roque, una novedosa iniciativa en la que han participado una decena de niños y niñas, hijos e hijas de profesionales del centro.

La jornada ha permitido a los más pequeños conocer de primera mano el lugar en el que sus familiares desarrollan su labor profesional y, al mismo tiempo, acercarse a la realidad de las personas mayores que viven en la residencia. Durante varias horas, menores y residentes compartieron espacios, juegos, conversaciones y diferentes actividades preparadas especialmente para la ocasión.
El encuentro comenzó con la bienvenida de los niños y niñas y un primer momento para conocer a las personas mayores de la residencia. A continuación, participaron conjuntamente en una gymkana, seguida de un descanso para disfrutar de un aperitivo.
La programación continuó con un taller creativo de sal con tizas y una sesión de cuentacuentos. Finalmente, mayores y menores compartieron el almuerzo antes de poner el broche final a una jornada marcada por la convivencia y la participación.
Más allá de las actividades, el objetivo de la iniciativa ha sido crear un espacio de encuentro entre generaciones que favorezca el intercambio de experiencias y el aprendizaje mutuo. Para los niños y niñas supone, además, una oportunidad para conocer y comprender mejor el trabajo que realizan sus familiares y establecer una relación cercana y natural con las personas mayores.
Esta primera edición tiene también vocación de continuidad. La experiencia se ha planteado como una prueba piloto de cara a la posible organización, durante el verano de 2027, de un campamento intergeneracional de mayor duración que pueda abrirse a la participación de otros niños y niñas de Lanzarote.
Desde la Fundación Gerón se apuesta por este tipo de iniciativas como una forma de favorecer la participación activa de las personas mayores, estrechar los vínculos entre generaciones y promover valores como el respeto, la empatía, la convivencia y el aprendizaje compartido.
La experiencia desarrollada en Tinajo permitirá valorar sus resultados y estudiar nuevas fórmulas para dar continuidad a este encuentro y ampliar su alcance en próximas ediciones.