
El consejero de los Centros de Arte, Cultura y Turismo, Ángel Vázquez, ha presentado hoy las principales conclusiones del primer estudio de impacto económico del programa de Responsabilidad Social Corporativa de la Entidad, un análisis que cuantifica la repercusión de estas inversiones sobre la economía insular y regional.
Según este estudio, los 4,74 millones de euros destinados durante el pasado año al apoyo de iniciativas sociales, deportivas y culturales generaron un total de 17,23 millones de euros en la cadena productiva del archipiélago, aportaron 9,15 millones de euros de Valor Añadido Bruto y sostuvieron el equivalente a 223,31 puestos de trabajo a tiempo completo. Cada euro invertido, así, generó 3,63 euros de actividad económica.
La inversión realizada el año pasado permitió respaldar 138 proyectos desarrollados por entidades del tejido social, deportivo y cultural de Lanzarote y La Graciosa. “Este estudio refleja que la gestión ordenada de los recursos y la coherencia en la toma de decisiones nos han convertido en un motor generador de empleo y desarrollo”, ha explicado Vázquez.
La cultura y el deporte concentraron la mayor parte de la inversión y de sus efectos económicos durante el pasado ejercicio.
La línea cultural recibió 1,99 millones de euros distribuidos entre 27 proyectos, generando una actividad económica de unos 7,12 millones de euros y el equivalente a 90 puestos de trabajo anuales.

Por su parte, la línea deportiva, que apoyó 63 proyectos, movilizó 6,24 millones de euros de actividad económica y sostuvo el equivalente a 80 empleos anuales.
En conjunto, ambas líneas representaron más del 77 % de la producción económica total generada por la inversión en RSC.
Aunque el 88,23 % de la inversión se dirigió directamente a actividades recreativas, culturales y deportivas, el estudio pone de manifiesto que sus efectos se extienden a numerosos sectores económicos.
La metodología empleada, basada en el modelo Input-Output de Leontief y en las tablas económicas oficiales de Canarias, permite identificar cómo el gasto inicial activa cadenas de suministro, servicios auxiliares, empleo y consumo en múltiples actividades económicas. Así, ocho sectores recibieron financiación directa y otros 56 se vieron beneficiados indirectamente por la actividad generada.
El consejero dio a conocer, también, los resultados de la convocatoria de Responsabilidad Social Corporativa de 2026, marcada por una profunda reorganización destinada a ampliar el alcance de las ayudas y reforzar su impacto social.
La principal novedad es la implantación de unas bases reguladoras que establecen por primera vez criterios públicos y transparentes para la concesión de las ayudas.
Gracias a la introducción de límites máximos por proyecto, la convocatoria permitirá apoyar a un mayor número de entidades y proyectos. Así, en 2026 se impulsarán 239 iniciativas frente a las 138 respaldadas del ejercicio pasado con una inversión de 2,1 millones de euros.
Los datos de 2026 reflejan un crecimiento significativo de las líneas vinculadas al ámbito social: Acción Social pasa de cinco a dieciséis proyectos apoyados; Educación crece de cuatro a diez; y las actuaciones destinadas a mejorar la calidad de vida de personas con problemas de salud o discapacidad aumentan de dos a ocho. Además, se incorporan nuevas líneas de actuación destinadas a becas y recuperación del entorno, respondiendo a nuevas demandas de la población.
Por último, adelantó que la Entidad estudia ya la posibilidad de lanzar una nueva convocatoria con el remanente disponible para financiar proyectos que puedan ejecutarse a partir de enero de 2027.