
La consejera de Sanidad, Esther Monzón, ha negado este martes que los lesionados medulares que reciben el alta en el Hospital Insular-Materno Infantil queden en un «limbo asistencial», como denuncia el PSOE.El diputado socialista Miguel Ángel Pérez ha señalado en el pleno del Parlamento de Canarias que estos pacientes una vez reciben el alta «quedan en un limbo asistencial y abandonados desde el punto de vista sociosanitario», pues «son condenados a la insuficiencia de recursos y al desamparo institucional».
En concreto, ha indicado que no se les facilita el acceso a viviendas o residencias adaptadas y que no hay protocoles que les garanticen el acceso a programas de rehabilitación, con lo que «tienen que afrontar en soledad y sin recursos, en muchos casos, el riesgo de las complicaciones médicas que pueden ser evitables y la pérdida de la autonomía personal».
Esther Monzón ha negado que estos pacientes queden «en ningún caso en una situación de insuficiencia asistencial» y que «en todo momento» tienen garantizada la cobertura bien por el hospital o por la red de Atención Primaria.
En concreto, ha explicado que tras recibir el alta estos pacientes siguen en tratamiento con sesiones de fisioterapia o terapia ocupacional, tanto en los servicios de rehabilitación del hospital como en la red de Primaria si así lo indican los médicos rehabilitadores.
Y en el caso de que se encuentren «en dificultades sociales o familiares», ha recordado que el Gobierno de Canarias aprobó el pasado mayo un decreto donde, «sobre la marcha, con un diagnóstico sociosanitario se puede tramitar la dependencia», lo cual es «mucho más» que lo que hizo el gobierno del ‘pacto de las flores’.
La consejera ha pedido al diputado socialista que «no haga política» con personas que «han vivido un cambio drástico en sus vidas y merecen sensibilidad y respeto».
Pérez del Pino ha acusado a Monzón, a la consejera «de malestar social», en referencia a Candelaria Delgado, y al resto del ejecutivo canario de «generar un constante y lamentable aumento de pacientes sociales» y de ser incapaces de organizar «un circuito sociosanitario efectivo».
Con lo cual provocan que pacientes medulares, «tras meses esfuerzo y rehabilitación hospitalaria, queden sin tutela profesional especializada, sin apoyo y sin nada en su ámbito domiciliario o comunitario».
«Este es el verdadero modo canario de hacer política: condenar a los pacientes canarios a la dependencia estructural, sin recursos, y a la marginación social, negando el derecho a una recuperación digna y suficiente. Esto es intolerable», ha zanjado.
EFE