La Guardia Civil de Las Palmas ha intervenido una colección de piezas de marfil cuya procedencia legal no había podido acreditarse, después de que un particular alertara al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) del hallazgo fortuito de estos objetos en una vivienda.
Los hechos tuvieron lugar a principios de este mes, cuando el propietario del inmueble, en el que estaba previsto iniciar obras de rehabilitación, encontró varias piezas que podrían estar sujetas a la normativa de protección de especies amenazadas. Ante la ausencia de documentación que acreditara su procedencia legal, decidió ponerse en contacto con la Guardia Civil para informar del hallazgo y facilitar la intervención de los agentes.
Desde el primer momento, el propietario mostró una actitud de plena colaboración, haciendo entrega voluntaria de los objetos y facilitando la actuación del SEPRONA.
La colección intervenida está compuesta por cuatro colmillos de marfil de distintos tamaños, tres de ellos con grabados de diferentes motivos, numerosas figuras talladas en este material y dos bastones de madera con empuñaduras de marfil labrado.
La intervención de estas piezas pone de manifiesto la importancia de comprobar la procedencia de determinados objetos que, pese a poder formar parte de colecciones antiguas o encontrarse desde hace años en viviendas particulares, pueden estar sujetos a restricciones legales relacionadas con la protección de especies amenazadas.
En este sentido, el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), junto con la normativa de la Unión Europea, establece medidas para regular el comercio internacional de estas especies y de los productos derivados de ellas, con el objetivo de evitar su explotación y contribuir a la conservación de la biodiversidad.
La posesión, exposición o comercialización de determinados especímenes sin la documentación o las autorizaciones exigidas puede dar lugar a actuaciones administrativas y, dependiendo de las circunstancias, a posibles responsabilidades penales. Las medidas aplicables se determinan atendiendo a la naturaleza de los objetos, su origen y las condiciones en las que se hayan adquirido, conservado o comercializado, pudiendo incluir su intervención y la tramitación de los correspondientes procedimientos sancionadores.
Ante situaciones como esta, la Guardia Civil recuerda la importancia de comunicar al SEPRONA el hallazgo de piezas de marfil, animales naturalizados u otros especímenes que puedan estar sujetos a protección legal, especialmente cuando se localicen en viviendas familiares, herencias o inmuebles antiguos.
La colaboración ciudadana resulta fundamental para prevenir el tráfico ilegal de especies protegidas y contribuir a la conservación de la biodiversidad. La comunicación de este tipo de hallazgos permite a los agentes valorar cada caso y garantizar que se actúe conforme a la normativa medioambiental vigente.