Canarias ampliará en 2027 el cribado del cáncer de mama a mujeres de 49 y 70 años

La detección precoz del cáncer de mama ampliará su alcance en Canarias a partir de 2027, cuando el Servicio Canario de la Salud comenzará a incorporar al programa público de cribado a las mujeres de 49 y 70 años, los primeros grupos de una extensión que se desarrollará de manera gradual durante seis años hasta abarcar a la población de entre 45 y 74 años. La medida permitirá sumar progresivamente a unas 146.000 mujeres a una estrategia sanitaria que actualmente está dirigida a las residentes de entre 50 y 69 años y que constituye una de las principales herramientas para identificar la enfermedad antes de que presente síntomas.

Los resultados del programa durante 2025 muestran la dimensión de esta actividad asistencial. Según los datos difundidos por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, se realizaron 120.736 mamografías y 3.806 mujeres fueron derivadas a los hospitales de referencia para continuar con las pruebas necesarias. De ese proceso de evaluación se identificaron 634 cánceres, una cifra que refleja la importancia de disponer de circuitos de diagnóstico capaces de detectar lesiones que requieren atención especializada.

La ampliación responde a las nuevas directrices del Sistema Nacional de Salud, que aprobó extender la población destinataria del cribado desde el intervalo de 50 a 69 años hasta el de 45 a 74. El Ministerio de Sanidad estableció un periodo de implantación de seis años para que las comunidades autónomas puedan adaptar sus programas, sus recursos humanos y sus equipos diagnósticos al incremento de la población atendida. En Canarias, la incorporación comenzará por las mujeres que cumplen 49 y 70 años en 2027, antes de extenderse a nuevas cohortes de edad en los ejercicios siguientes.

El cambio supondrá aumentar de forma considerable el número de mujeres que podrán acceder a las revisiones periódicas. El programa canario atiende actualmente a más de 367.000 residentes de entre 50 y 69 años, mientras que la nueva población que se incorporará progresivamente ronda las 146.000 mujeres. La ampliación exigirá, por tanto, capacidad para realizar más exploraciones y completar con agilidad los estudios complementarios cuando una mamografía aconseje profundizar en el diagnóstico.

La importancia de estas revisiones reside en que el pronóstico del cáncer de mama depende en buena medida de la extensión de la enfermedad cuando se identifica. La detección temprana puede facilitar tratamientos menos agresivos en determinados casos y mejorar las posibilidades de supervivencia. La Consejería de Sanidad recuerda que esta se sitúa en torno al 90% a los cinco años, aunque las probabilidades individuales dependen de factores como el tipo de tumor, su estadio y la respuesta al tratamiento.

El programa funciona mediante citaciones personalizadas a las mujeres incluidas en la población diana y establece, con carácter general, una mamografía cada dos años. Las exploraciones son evaluadas por dos radiólogos diferentes para reducir el riesgo de errores de interpretación, mientras que las pacientes que necesitan nuevas pruebas son derivadas a los centros hospitalarios correspondientes. La red asistencial dispone de unidades fijas distribuidas por el archipiélago y de una unidad móvil destinada a facilitar el acceso en zonas de difícil cobertura.

La modernización de los equipos será otra de las piezas necesarias para afrontar la ampliación. La Consejería ha adjudicado por más de 2,8 millones de euros la adquisición e instalación de diez mamógrafos digitales para centros sanitarios de Tenerife, Gran Canaria, La Palma y La Gomera. Los equipos incorporarán tecnologías como la tomosíntesis, la mamografía con contraste y sistemas de biopsia guiados por imagen, que pueden contribuir a mejorar la precisión diagnóstica y facilitar la evaluación de determinadas lesiones.

La extensión de las edades de cribado no elimina, sin embargo, la necesidad de consultar con los profesionales sanitarios ante la aparición de síntomas, ni significa que las mujeres fuera de los grupos de edad convocados deban desatender una posible señal de alarma. El programa de detección precoz está diseñado para una población concreta y no sustituye la valoración clínica individual cuando existe una sospecha.

Con la ampliación prevista para 2027, Canarias se prepara para incorporar a miles de mujeres a un sistema de prevención que ya permitió identificar 634 tumores durante el último año del que existen datos publicados. El reto será convertir el aumento de cobertura en una atención efectiva, con citaciones accesibles, exploraciones realizadas en plazo y capacidad hospitalaria suficiente para completar los estudios cuando sea necesario, porque en el diagnóstico precoz el valor de una prueba no termina cuando se obtiene la imagen, sino cuando esa imagen permite tomar a tiempo las decisiones clínicas adecuadas.