Cristina Calero pide avanzar en una solución para mejorar el Centro de Educación Especial Nuestra Señora de los Volcanes

La parlamentaria lanzaroteña del Grupo Nacionalista Canario, Cristina Calero, llevará este jueves, 1 de octubre, a la Comisión de Educación del Parlamento de Canarias la necesidad de avanzar en la ampliación del Centro de Educación Especial Nuestra Señora de los Volcanes, en Tahíche, ante el crecimiento del alumnado y la falta de espacios adecuados tanto para su atención como para el desarrollo de la labor de los profesionales.

Calero vuelve a poner sobre la mesa una reivindicación que ya trasladó al Parlamento de Canarias en julio de 2024, cuando reclamó al Gobierno de Canarias medidas para mejorar las infraestructuras de los centros de educación especial y las aulas enclave de Lanzarote y La Graciosa. En aquella intervención alertó de que el centro, diseñado inicialmente para 43 alumnos, había alcanzado ya los 90 y que la falta de espacio estaba dificultando tanto la atención al alumnado como el trabajo de los profesionales.

La diputada nacionalista impulsó además en marzo de 2024 la visita de la Comisión de Discapacidad del Parlamento de Canarias al centro, con el objetivo de conocer directamente las necesidades de la comunidad educativa del único centro de educación especial de Lanzarote.

“Han pasado más de dos años desde que trasladamos esta situación al Parlamento y durante este tiempo la Consejería de Educación ha ido dando respuesta a las necesidades de profesionales y recursos humanos del centro, incluso incorporando nuevos apoyos cuando se han solicitado. El problema sigue estando en unas infraestructuras que necesitan crecer y adaptarse a la realidad actual del alumnado”, señala Calero.

Para la diputada lanzaroteña, la ampliación de las instalaciones debe permitir responder a las necesidades reales de los estudiantes y garantizar también unas condiciones adecuadas para los profesionales que trabajan en el centro, especialmente aquellos que prestan atención especializada.

Calero considera que la respuesta no puede limitarse únicamente a una actuación sobre el edificio, sino que debe contemplar también los recursos necesarios y ofrecer una respuesta adecuada a las familias que requieren estos servicios.

“La prioridad tiene que ser el bienestar de los alumnos y de los profesionales que desarrollan cada día su labor en el centro. No podemos hablar de inclusión real si no ponemos a disposición de estas personas los espacios, los recursos y los profesionales que necesitan”, apunta.

La diputada nacionalista defiende que la atención a la diversidad debe partir de las necesidades concretas de cada alumno y de cada comunidad educativa y reclama que las administraciones implicadas sean capaces de alcanzar acuerdos que permitan superar las dificultades administrativas y dar una respuesta a una demanda que, a su juicio, lleva demasiado tiempo sobre la mesa.

Para Calero, la verdadera inclusión social y educativa pasa por garantizar que las personas con discapacidad dispongan de los recursos necesarios para desarrollar su autonomía y ejercer plenamente su derecho a una educación inclusiva y digna, al tiempo que se garantiza a sus familias y a los profesionales que las acompañan una respuesta adecuada.

“El alumnado con necesidades educativas especiales no puede esperar. Lanzarote necesita una respuesta y necesita que esa respuesta se concrete en espacios adecuados, recursos suficientes y una planificación acorde a la realidad actual del centro”, concluye.