Felipe VI reivindica la españolidad de Ceuta y reclama el retorno legal de los migrantes llegados desde Marruecos

Felipe VI ha reivindicado este martes la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, ha reclamado unidad entre las instituciones para afrontar la crisis migratoria y ha defendido que quienes entraron irregularmente en territorio español regresen a sus lugares de origen por los procedimientos establecidos en la ley, sin renunciar a la obligación de garantizar sus derechos mientras permanezcan en España.

El monarca ha pronunciado estas palabras durante su primera visita oficial a Ceuta como jefe del Estado, acompañado por la reina Letizia, en una jornada marcada por las consecuencias de las entradas masivas de personas migrantes registradas los días 30 y 31 de julio. La visita, que se prolongará este miércoles en Melilla, llega casi dos meses y medio después de aquellos acontecimientos, cuyo impacto social, político y económico continúa condicionando la vida de la ciudad autónoma.

En su discurso ante representantes de la sociedad ceutí, Felipe VI ha recordado que las imágenes de aquellos días siguen presentes en la memoria de millones de españoles y ha reconocido que la situación mantiene sus efectos sobre la convivencia y la actividad cotidiana de la ciudad. El Rey ha agradecido expresamente la labor de la Policía Nacional, la Guardia Civil, las fuerzas armadas, los servicios sanitarios, los responsables de protección civil y los voluntarios que han participado en la respuesta a la crisis.

El jefe del Estado ha situado la unidad institucional como una de las condiciones necesarias para superar las dificultades y ha pedido colaboración entre las autoridades locales, las instituciones estatales y las fuerzas políticas, con el objetivo de alcanzar soluciones prácticas. En su intervención, ha insistido en que la respuesta debe estar a la altura del comportamiento de los ciudadanos de Ceuta, cuya convivencia entre comunidades y confesiones religiosas ha destacado como un ejemplo para el conjunto del país.

La defensa de la soberanía española ha ocupado otro lugar central en el discurso. Felipe VI ha afirmado que Ceuta y Melilla son una parte irrenunciable de la realidad política y nacional de España y ha sostenido que la integridad territorial no es negociable. «Ceuta es España y Ceuta es Europa», ha reiterado, para subrayar que las fronteras de ambas ciudades autónomas son también fronteras exteriores de la Unión Europea y que su protección constituye una responsabilidad compartida por los Estados miembros.

El Rey ha vinculado esa defensa territorial con la necesidad de mantener una relación de vecindad estable con Marruecos. Ha señalado que España y la Unión Europea tienen interés en sostener vínculos basados en la confianza y el respeto mutuos, con el objetivo de favorecer la estabilidad, la paz y la seguridad a ambos lados de la frontera, aunque ha advertido de que esa relación exige buena fe por ambas partes.

Sobre la situación de las personas migrantes que llegaron a Ceuta en julio, Felipe VI ha defendido que quienes entraron irregularmente deben regresar a sus lugares de origen «lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos». Al mismo tiempo, ha recalcado que, mientras permanezcan en España, deben recibir un trato digno y humano, con todas las garantías previstas en la legislación, y ha reclamado el respeto a las normas de convivencia y a los derechos y libertades de los ciudadanos ceutíes.

La posición expresada por el monarca coincide con el objetivo declarado por el Gobierno central de tramitar los retornos que correspondan conforme a la ley, una vez identificadas las personas y examinadas sus circunstancias. En sus informes sobre la crisis, el Ministerio de Política Territorial ha diferenciado entre los retornos voluntarios, las expulsiones y los procedimientos que afectan a quienes solicitan protección internacional, además de mantener la reagrupación familiar como prioridad en el caso de los menores.

Felipe VI también ha recordado a las personas fallecidas durante aquellos días y ha trasladado sus condolencias a sus familiares. La visita ha incluido un homenaje a las víctimas y un reconocimiento al esfuerzo de los servicios públicos y de los ciudadanos que han tenido que afrontar las consecuencias de la llegada masiva de migrantes.

El discurso ha concluido con un mensaje de respaldo institucional a la ciudad autónoma. El Rey ha asegurado que Ceuta no estará sola y ha vinculado su futuro a la implicación del conjunto del Estado y de la sociedad española, en una intervención que ha reunido tres ideas fundamentales: la defensa de la soberanía nacional, la cooperación institucional y la aplicación de la ley con respeto a los derechos humanos.