La Graciosa ya forma parte también del paisaje institucional del Parlamento de Canarias. La Cámara autonómica ha incorporado este miércoles una escultura dedicada a la octava isla del Archipiélago, una obra del artista lanzaroteño Paco Curbelo que completa el conjunto situado en la entrada principal del edificio.
La pieza, realizada en basalto e inspirada, entre otros elementos, en el burgado, se integra junto a la obra creada originalmente por el escultor José Abad para representar a las islas de Canarias. Con esta incorporación, las ocho islas cuentan por primera vez con una representación propia en este espacio de la sede de la soberanía popular de Canarias.
La presidenta del Parlamento, Astrid Pérez, definió la jornada como un acto de reconocimiento institucional a La Graciosa, una isla cuya condición quedó expresamente recogida en la reforma del Estatuto de Autonomía de 2018. La incorporación de la nueva escultura llega así ocho años después de aquel reconocimiento jurídico.
Pérez defendió que la presencia de la isla en el Parlamento no debía limitarse a su reconocimiento formal. La nueva obra pretende convertir también ese reconocimiento en una presencia física y permanente dentro de la institución que representa al conjunto del Archipiélago.
El encargo planteaba un reto particular para Paco Curbelo. La obra tenía que representar a La Graciosa, pero al mismo tiempo debía convivir con el conjunto escultórico de José Abad sin alterar la creación original.
El escultor lanzaroteño optó por el basalto y por incorporar el burgado como uno de los elementos identificativos de la isla. Curbelo explicó que precisamente esa integración en el trabajo de Abad era la parte más compleja del proyecto: representar a La Graciosa manteniendo la coherencia estética con una obra concebida cuando la isla todavía no tenía la consideración estatutaria de octava isla.
La nueva pieza establece así un diálogo con la obra de Abad en lugar de modificarla. El conjunto original, instalado en la entrada del Parlamento, representaba hasta ahora a las siete islas que componían el Archipiélago cuando fue concebido. La Graciosa se incorpora ahora como una pieza independiente, respetando el legado del escultor fallecido en 2025.
No es la primera vez que José Abad deja su huella en La Graciosa. El escultor fue también autor de la obra conocida como La Puerta de la Isla de La Graciosa, situada en Caleta de Sebo, lo que añade otro vínculo entre la isla y el conjunto artístico que ahora se completa en el Parlamento.
La incorporación de la escultura tiene además una lectura que va más allá de lo artístico. Cuando José Abad creó el conjunto que preside la entrada del Parlamento, La Graciosa no figuraba todavía jurídicamente como una isla diferenciada dentro del territorio de la Comunidad Autónoma. La reforma del Estatuto de Autonomía aprobada en 2018 reconoció expresamente esa condición, aunque la isla mantiene administrativamente su vinculación con Lanzarote. La nueva escultura adapta ahora aquel espacio institucional a la realidad territorial reconocida por el Estatuto.
Para La Graciosa, cuya identidad está estrechamente ligada al mar, al paisaje y a una forma de vida singular dentro del Archipiélago, la incorporación supone también una forma de presencia simbólica en la principal institución representativa de Canarias.
El acto contó con la presencia de representantes de la isla y de alumnos del colegio Ignacio Aldecoa de La Graciosa, que asistieron a la presentación de una obra que convierte en imagen permanente algo que ya está reconocido en el marco institucional de Canarias: que el Archipiélago está formado por ocho islas.
La elección de Paco Curbelo añade otra dimensión lanzaroteña al proyecto. Nacido en Lanzarote en 1956, el escultor ha desarrollado buena parte de su trayectoria alrededor del trabajo de la piedra y de materiales como el basalto, el mármol y el ónix. Su formación artística pasó por Las Palmas, Barcelona y La Laguna y durante años compaginó su actividad como artista con la docencia en la Escuela de Arte Pancho Lasso de Lanzarote.
La elección del basalto para representar a La Graciosa conecta la nueva pieza con el paisaje volcánico de las islas y, particularmente, con una tradición escultórica profundamente vinculada a Lanzarote. La Graciosa entra así en el Parlamento de Canarias de la misma manera que ha entrado en el Estatuto, como la octava isla y, esta vez, además, lo hace en piedra para que ni el paso del tiempo ose borrar su nombre.