El PSOE de Arrecife exige la dimisión inmediata del alcalde, Yonathan de León, tras las conclusiones del informe del secretario general del Ayuntamiento sobre el nombramiento de su hermano como oficial de la Policía Local. Por responsabilidad y vergüenza.
El informe, que el propio alcalde ha solicitado, señala expresamente que «existe un deber de abstención conculcado», y además, advierte de que el nombramiento podría ser inválido y de que deben determinarse las consecuencias jurídicas mediante el procedimiento de revisión de oficio. Confirmando dos extremos, el primero que el alcalde actuó mal con la contratación del hermano, y que finalmente ha hecho el ridículo solicitando un informe que todos, menos él, podrían imaginar lo que iba a decir.
El secretario también expresa su «profunda inquietud» porque el alcalde intervino directamente en un expediente de Recursos Humanos cuya competencia estaba delegada en una concejala, sin respetar el procedimiento legalmente establecido. Es tan brutal el interés de de León que apartó a la concejala para firmar personalmente el ascenso del hermano.
Para el PSOE, estos hechos exigen responsabilidades políticas inmediatas. No basta con dar explicaciones: Arrecife necesita un alcalde que garantice la legalidad, la imparcialidad y la transparencia en la gestión municipal.
Los socialistas consideran especialmente grave que el informe jurídico se solicitara después de firmar el nombramiento, tal y como Cristina Duque explica: “Es la primera vez que alguien pide un informe a un secretario para que le digan que enchufar a un hermano en una institución pública está mal”.
Yonathan de León debe asumir su responsabilidad política y presentar su dimisión. La ciudadanía de Arrecife merece una Administración que actúe con todas las garantías legales y que esté al servicio del interés general, no para beneficiar a su familia. “Este asunto es tan feo que no lo puede arreglar una nueva verbena», sentencia Duque.