Mientras en el Congreso se discutía sobre decretos, mayorías y elecciones, el Euríbor seguía haciendo lo que suele hacer el dinero cuando los políticos dejan de mirarlo, moverse por su cuenta.
El índice de referencia de la mayoría de las hipotecas variables en España ha cerrado la semana en una zona que vuelve a inquietar a los hipotecados. El último valor diario publicado para el Euríbor a doce meses se sitúa en el 3,303%, después de haber terminado septiembre en niveles elevados y de encadenar durante las últimas semanas cotizaciones por encima del 3,3%.
La cifra diaria, sin embargo, no es la que determina por sí sola lo que pagará una familia. Lo verdaderamente importante para las revisiones hipotecarias es la media mensual. Y ahí tampoco llegan buenas noticias para quienes esperan que el coste de su préstamo siga bajando.
El Euríbor cerró septiembre con una media oficial del 3,247%, según la resolución publicada por el Banco de España en el BOE. Es el dato que se utilizará en las revisiones hipotecarias correspondientes a ese mes.
Octubre ha comenzado todavía más arriba. Con los primeros datos disponibles, la media provisional se encuentra en torno al 3,30%, por encima de la media oficial de septiembre. Es una cifra todavía muy temprana y puede cambiar considerablemente durante las próximas semanas, pero sirve para dibujar el escenario con el que arranca el último trimestre del año.
La comparación con hace un año resulta bastante más contundente. En octubre de 2025 el Euríbor se situaba en torno al 2,18%, más de un punto por debajo de los niveles actuales. Si octubre terminara manteniéndose en la zona actual, una hipoteca variable revisada anualmente con el nuevo índice afrontaría una diferencia considerable respecto al escenario de hace doce meses.
La fotografía de 2026 también cuenta una historia bastante clara. El Euríbor comenzó el año en niveles próximos al 2,2%, pasó por el 2,5% en marzo y continuó ascendiendo durante la primavera y el verano. En septiembre alcanzó una media del 3,247%, mientras que el máximo diario del año se produjo el 25 de septiembre, cuando llegó al 3,379%.
Para quien tenga una hipoteca variable, la diferencia entre un titular y otro no está en unas milésimas que suben o bajan de un día para otro. Está en la revisión. El Euríbor diario sirve para seguir el pulso del mercado; la media mensual es la que termina entrando en buena parte de los contratos hipotecarios.
Por eso septiembre importa ahora más que el dato de este viernes. El 3,247% ya es oficial y será el número utilizado por las entidades en las revisiones que correspondan a ese mes. Octubre, en cambio, todavía está escribiendo su historia.
Y esa historia comienza con una paradoja bastante poco poética para quien paga una hipoteca: el problema de la vivienda se discute estos días entre decretos, límites de alquiler, suelo, impuestos y promesas de construcción, pero existe otro precio de la vivienda que no se decide en el Congreso.
El Euríbor no escucha los discursos de Sánchez, ni los de Feijóo, ni las protestas de la calle. Tampoco vota decretos. Responde a las expectativas sobre los tipos de interés, la inflación, el mercado financiero y las condiciones de financiación. Y en este comienzo de octubre continúa instalado en una cota que está muy lejos de los mínimos de los últimos años.
Para los propietarios de una hipoteca fija, la cifra puede ser poco más que una estadística. Para quienes tienen un préstamo variable o vayan a revisar próximamente su cuota, puede convertirse en una línea más alta en el recibo del banco. La realidad de estas personas choca de bruces contra la bronca política y tienen claro que, digan lo que digan los políticos de uno y otro lado, la política podrá esperar al lunes, pero la hipoteca no.