El precio mayorista de la electricidad supera este martes los 200 euros por megavatio hora por primera vez desde diciembre de 2022 mientras la gasolina se mantiene cerca de 1,80 euros por litro, el diésel ronda los 1,90 y la inflación española escala hasta el 4,9%.
La electricidad vuelve a colocarse en el centro de la presión sobre los hogares españoles. El mercado mayorista ha alcanzado este martes un precio medio de 201,99 euros por megavatio hora, un 2,6% más que el lunes y el nivel diario más elevado desde diciembre de 2022.
El dato llega después de un septiembre especialmente complicado. El precio mayorista de la electricidad cerró el mes en 143,25 euros por MWh, un 21% más que en agosto y el registro mensual más alto de los últimos cuatro años. Para un hogar medio acogido a la tarifa regulada PVPC, el incremento ya se tradujo en una factura de 86,22 euros en septiembre, frente a los 79,75 euros de agosto: un 8,1% más en apenas un mes.
La subida tiene un protagonista conocido: el gas. El encarecimiento de esta materia prima, impulsado por la tensión internacional y la crisis en Oriente Medio, vuelve a repercutir sobre el mercado eléctrico porque los ciclos combinados de gas son los que fijan el precio en numerosas horas, especialmente cuando desaparece la producción solar.
A ello se suma una menor aportación de la energía eólica. En septiembre, la eólica aportó alrededor del 13% de la generación eléctrica española, frente al 19% del mismo mes del año anterior. La fotovoltaica continúa conteniendo los precios durante las horas centrales del día, pero el efecto desaparece cuando cae el sol y aumenta la necesidad de recurrir a otras tecnologías.
El problema es que la electricidad no llega sola al bolsillo de los consumidores. La inflación adelantada de septiembre se ha situado en el 4,9%, seis décimas por encima de agosto y en su nivel más elevado de los últimos años. El propio Instituto Nacional de Estadística señala a los combustibles y lubricantes como uno de los factores que explican el fuerte incremento.
La gasolina 95 se sitúa este martes en torno a 1,79 euros por litro de media en España y el gasóleo A cerca de 1,90 euros. Son precios que siguen muy por encima de los registrados antes de la actual crisis energética, aunque ambos carburantes han comenzado a moderarse en los últimos días.
El Gobierno ha mantenido durante octubre una rebaja de 20 céntimos por litro para los carburantes con el objetivo de amortiguar el impacto de la crisis energética. La ayuda irá reduciéndose posteriormente durante el último trimestre del año.
La cesta de la compra tampoco escapa de esta presión. En agosto, último dato detallado disponible del IPC, los alimentos y bebidas no alcohólicas registraban un incremento interanual del 2,3%, siete décimas más que el mes anterior.
El resultado es una combinación incómoda para las economías domésticas: la energía vuelve a encarecerse con fuerza, los carburantes continúan en niveles elevados y la inflación general se acerca al 5%.
En el caso de la electricidad, además, el problema puede trasladarse a otros precios. Una energía más cara incrementa los costes de producción, transporte, refrigeración y distribución de prácticamente todos los productos y servicios.
El propio mercado eléctrico muestra hasta qué punto la situación puede ser cambiante. Este martes el precio máximo alcanzará los 281,31 euros por MWh entre las nueve y las diez de la noche, mientras que el mínimo será de 147,09 euros entre las cuatro y las cinco de la tarde.
Para los consumidores acogidos al PVPC existe, no obstante, un cierto colchón frente a las oscilaciones diarias. La reforma de esta tarifa hace que el mercado diario tenga actualmente un peso del 45%, mientras que el resto procede de contratos de futuros mensuales, trimestrales y anuales. Eso ha evitado que la subida del mercado mayorista se traslade íntegramente a la factura. Pero el alivio tiene límites. La factura media de un hogar PVPC ya ha pasado de 67,61 euros en septiembre de 2025 a 86,22 euros un año después, según la serie de la OCU. Y octubre comienza con un mercado mayorista que vuelve a superar los 200 euros por MWh.
El Gobierno mantiene además pendiente la posibilidad de aplicar nuevas rebajas fiscales sobre la electricidad. Las medidas aprobadas a finales de septiembre permiten recuperar reducciones del IVA y del impuesto eléctrico en noviembre y diciembre si se cumplen determinados umbrales, pero octubre continúa, con carácter general, con un IVA del 21% y el tipo ordinario del impuesto eléctrico.
La fotografía del otoño empieza, por tanto, a estar clara. La electricidad vuelve a encarecerse con fuerza. La gasolina y el diésel siguen pesando sobre el transporte. Los alimentos mantienen incrementos de precios y la inflación general se aproxima al 5% y todo ello no significa que todos los precios estén subiendo al mismo tiempo ni con la misma intensidad. Pero sí que la energía vuelve a amenazar con convertirse en el principal canal de transmisión de una nueva presión sobre el bolsillo de las familias y, esta vez, la primera señal ha vuelto a llegar por el enchufe.
