La Asamblea por la Vivienda de Lanzarote ha anunciado que mantendrá la protesta que desarrolla estos días en el Parque José Ramírez Cerdá de Arrecife y ha rechazado que la movilización pueda ser considerada una acampada, como sostiene el Ayuntamiento capitalino, al defender que se trata de una protesta pacífica y organizada en defensa del derecho a la vivienda. La organización asegura además que continuará con las movilizaciones y que las decisiones sobre los próximos pasos se adoptarán de manera colectiva en las asambleas que celebran cada tarde.La Asamblea sostiene que la concentración fue comunicada previamente y recuerda que las personas participantes están ejerciendo su derecho de reunión y manifestación para reclamar soluciones ante el problema de la vivienda en Lanzarote. La polémica se ha producido después de que el Ayuntamiento haya informado de que la Policía Local ha levantado un acta al considerar que se estaría produciendo una acampada no permitida, mientras los participantes han recibido advertencias sobre posibles multas y un eventual desalojo. Ante esta situación, la Asamblea afirma que respeta las ordenanzas municipales y que está dispuesta a colaborar con las autoridades para mantener el espacio en condiciones adecuadas, garantizar el paso y preservar la convivencia, pero reclama que cualquier eventual infracción sea concretada. “Si las autoridades consideran que existe una infracción concreta, solicitamos que se nos indique qué artículo estaríamos infringiendo y cuál exactamente es la conducta que se nos requiere corregir”, señala la organización, que defiende que cualquier limitación del derecho de reunión debe estar debidamente justificada y responder a criterios de necesidad y proporcionalidad.
La Asamblea insiste en que no pretende generar problemas ni alterar la convivencia en el entorno del parque y sostiene que la protesta se desarrolla de manera pacífica y ordenada. Los participantes aseguran que mantienen turnos, limpian el espacio de forma constante y dedican buena parte de la actividad a informar a quienes se acercan y escuchar los testimonios de personas afectadas por el incremento de los alquileres y del precio de la vivienda.
La organización afirma que la respuesta que está encontrando entre quienes se acercan al lugar es mayoritariamente de apoyo. Las asambleas celebradas cada tarde reúnen, según explican, a personas de diferentes edades y perfiles, muchas de las cuales trasladan sus propias dificultades para acceder a una vivienda en la isla, en un contexto que la Asamblea considera marcado por unos precios de alquiler y compra cada vez más alejados de las posibilidades de buena parte de la población.
La protesta, además, no tiene por ahora una fecha de finalización. El Sindicato de Inquilinas y otras organizaciones participantes mantienen reuniones diarias en las que deciden conjuntamente los siguientes pasos en función de las necesidades del movimiento y de la evolución de las políticas de vivienda. La Asamblea sostiene que la movilización continuará mientras no se produzcan respuestas que permitan afrontar un problema que, a su juicio, ha terminado convirtiendo Lanzarote en una isla cada vez más difícil para quienes necesitan una vivienda para vivir y no como objeto de inversión. En ese sentido, la Asamblea cuestiona que los principales partidos políticos hayan encontrado ahora respuestas al problema de la vivienda cuando, según su valoración, ninguno de ellos ha sido capaz de ponerlas en marcha durante los años en los que ha tenido responsabilidades de gobierno. “Ahora parece que todo el mundo tiene la solución pero nadie la ha puesto en marcha”, sostiene la organización, que considera que la presión social seguirá siendo necesaria para obligar a adoptar medidas concretas.
La Asamblea evita atribuirse una solución propia al problema y sitúa precisamente ahí una de sus reivindicaciones, que las administraciones adopten las medidas necesarias para garantizar el acceso a la vivienda. “La solución ya la tienen los grandes tenedores, lo tienen las políticas, no nosotros. Nosotros lo que queremos es presionar para que las haya”, afirma Lys, portavoz de la asamblea durante la entrevista realizada con noticiasdelanzarote.com, mientras la organización resume el sentido de su movilización en una idea que atraviesa toda la protesta cruzando el país, la vivienda debe ser entendida como un derecho y no como un negocio.
